Los chicos de la escuela pitaron y cubrieron actas en sus primeros partidos, se lo pasaron genial, igual que los mayorcitos, que pitaron juntos. La charla arbitral fué presentada por Nadal
Y a la hora de la comida 1 o 2 bocatas calientes de Lomo o beicon con queso o hamburguesa doble, para preparar los partidos de la tarde Evaristo fué el árbitro fantasma que comió y bebió sin aparecer por la pista.
Los miembros del club 6´25 nos trataron fenomenal (nos dieron 3 camisetas, una sudadera y una gorra para protegernos del sol), gracias a los fisioterapeutas del torneo nos recuperamos rápido de los partidos y la cena y el alojamiento no estuvieron mal, la organización se merece un 10.
Adrián recivió el premio Evaristo, para el árbitro más listo.
Estas fotos y las que no se pueden
poner aquí por su contenido personal, se las podeis pedir a la dirección
técnica al correo electrónico.